Encienda el horno a una temperatura media (160°C).
Ahora, sobre la piel del pernil realiza unos cortes en forma de rombo. Le añadimos la sal normal frotando muy bien la carne y procurando que penetre en los cortes.
Coloca algunos clavos al gusto en los vértices de dichos cortes.
Unta una asadera para horno con aceite de oliva. Coloca el pernil allí procurando que la piel quede hacia arriba y reserva.
En un mortero, coloca los dientes de ajo ya pelados, la sal parrillera, la pimienta y el oregano. Macera hasta obtener una pasta homogénea y agrega el zumo de naranja o de limón.
Cubra el pernil con este adobo y llévalo al horno.
Recuerda que la cocción debe de ser lenta y prolongada, unas 3 horas aproximadamente.
Cada 30 o 40 minutos salsea el pernil con los líquidos que se van juntando al fondo, así cogerá muy bien su sabor. Y listo.
Puedes acompañar tu pernil con arroz, o con una ensalada de lechuga, tomate y cebolla. Todo depende de tu gusto.